Recuerdo mi primera cita

Recuerdo mi vestido azul claro de puntitos blancos, un listón para dominar mi cabello al paso del viento, que hacía juego con mi bolsito naranja, mi bolsito que sale con todo. 

No olvido los nervios de la primera vez, conocería a ese misterioso, encantador y divertido muchacho. No se si le gustaría mi perfume, mi ropa, mis lentes o qué diría de mi bolsito naranja, es mi artículo favorito, mi bolsito que sale con todo. 

Seguramente se le ha hecho tarde, siempre fue puntual a la hora de escribir y ninguna cita agendada fue pospuesta. 

Diez minutos no son suficientes, aunque el sol se esté debilitando. 

Mis zapatos de charol limpios, mi listón firme, mi vestido sin alguna arruga; buena decisión permanecer de pie.    

¿Escribimos 5:00pm o 6:00pm? por estar apurada no traje mi teléfono y mi memoria está embriagada por los nervios. 

Seguramente sea 6:00pm, de lo contrario no tardaría tanto, siempre fue puntual. 

Creo que me sentaré, una hora parece ser el límite de mis meñiques. 

Pasan 5 minutos de las seis, que bueno que traje mi perfume pues ya parece perderse su efecto. 

6:30pm iré a casa, este fin de semana no están mis padres pero a los vecinos nada se les escapa, debo ver mi celular seguro me ha escrito preocupado, tal vez entendí mal y no era este el lugar. Nunca llegó tarde a nada. 

El vestido que le pedí y su infaltable bolso, no es la hora indicada el sol tiene bastante fuerza aún. 

Un helado y a la sombra de esta palmera, gran campo de visión y comodidad en la acolchonada hierva. El sol de a poco se adormece. 

Timbra pero no parece percatarse del sonido, aún si solo vibrara lo sentiría, creo que la fortuna me acompaña, no pensé que este día sucedería, normalmente es a la siguiente cita. 

Tomaré el autobús de la ruta azul, es un poco más larga pero puedo entrar desde atrás de mi casa, además ayer recargué la tarjeta y esta ruta me hace descuento por primer uso. 

Casi nadie toma esa ruta, mejor de lo que soñaría cualquiera. Se aprecia mejor su cabello al atardecer, parece que despertara hacia la noche. 

¡Está sobresaltada, me vio!. 

Que estupidez, podría estar enfrente suyo, ya me pierdo en el personaje. Mira hacia todos lados luego de meter la mano en su bolsito, la situación es perfecta, me encanta el color rojo en las pieles blancas, es como cazar en la nieve. 

Mis clases de atletismo serán puestas a prueba. Conozco el bosque mejor de lo que cualquiera pensaría. No quiero que nadie se entere de que salí de casa y les cuente a mis padres, no sabría explicar mis motivos, además no quiero llevarle la contraria, es muy tímido.

Que excitante, el bosque, de verdad será una cacería, es una pena que sea otoño. 

Recuerdo mi vestido azul claro de puntitos blancos lleno de la húmeda tierra del lado del riachuelo, mi listón escapando para ser atrapado por la rama desnuda de un árbol lejano y mi bolsito naranja, mi bolsito sale con todo. 

No olvido el miedo de correr por mi vida, al ser perseguida por esa gigantesca sombra. 

El bosque se perfuma de su virginal aroma, su ropa, sus lentes y su estúpido bolsito naranja sobran. 


 







Comentarios

Publicar un comentario