Motivación previa al salto

Dulce voz al oído 


Le sucedió al estremecedor golpe seco contra el suelo, un desesperanzador crujido.

Se lograba ver cómo el viento revolcaba su cabello azabache,

largo y lizo, brillante, hermoso.

Su vestido ondeaba y su delicioso aroma colmó el aire a su paso.

Solo podía verla de espaldas a mí mientras se alejaba rápidamente de mi resguardo,

su insospechada partida me destrozó el corazón,

 a su lado se marchó mi vida con un enorme retazo de mi corazón que le cubrió toda su vida sin reproche.

 

“Nacemos e inmediatamente comenzamos a morir, inevitablemente lo hacemos y aunque parece que incansablemente somos perseguidos por la muerte, por el contrario, caminamos hacia ella, algunos traen más corderos a su trampa creyendo que con eso prolongan su existencia, pero mueren, todos mueren. Hay caminos más cortos hasta su emboscada pero todos caemos en ella. Hoy muero”.

 

¿Cómo con seis años pudo decir tal cosa?, no lo entendía pero, desde aquí arriba todo es más claro, concluye mi camino y espero tomar de nuevo su manito;

solo puedo recordarla fría, necesito nuevamente su calidez.

 

– “Nacemos e inmediatamente comenzamos a morir, ella lo entendió inmediatamente se lo dije” –.

Tienes razón,

– Ya puedes saltar –.

Comentarios

  1. Inyección al ego su comentario. Peligroso, otra más y quedaré irreconocible, sin expresiones faciales naturales. Suena contraproducente.

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